Bichos con muchas patas

Los Miriápodos son bichos que son confundidos usualmente con crustáceos o con insectos, pero en realidad, pertenecen a una clase diferente de artrópodos.

El terror toma el control de la Ruta

Disfruta esta semana del especial de los bichos del terror. Tendremos artículos relacionados con macabros insectos que ponen los pelos de punta.

La revolución de los insectos

Insectos que luchan contra una bacteria que los convierte en zombies cuando ésta comienza a devorar sus cerebros.

Los Jubilados Kamikazes

Miembros de las colonias de termitas luchan para defender la comunidad, incluso sacrificando su propia existencia.

Los Súper Osos

Animales cercanos a los artrópodos que han despertado el interés de los cientificos por sus habilidades de súpervivencia en condiciones extremas.

¿Eres Religiosa?

Las mantis, más que religiosas, siniestras. Estos animales esconden oscuros secretos a la hora del cortejo.

Artistas tejedoras

Decoraciones especiales de las telas de araña tienen como función atraer a cierto tipo de insectos a la trampa mortal.

El agente secreto "Robolombriz"

El movimiento de un sencillo e inofensivo animal ha inspirado a un grupo de científicos en Estados Unidos para fabricar un robot espía.

El Rey Escorpión

Todos nos preguntamos sobre la peligrosidad de los escorpiones y cómo reconocer si éstos son venenosos y mortales.

De veneno a medicina sexual

Científicos brasileños descubren que el poderoso veneno de la araña "Phoneutria nigriventer" puede ser utilizado como viagra natural

La Jubilación en las Hormigas

Las hormigas viejas que ya no pueden cortar hojas son trasladadas a secciones de transporte, y otras, se envían a donde aún puedan ser útiles para la sociedad.

Nemátodos en las Profundidades

En una mina sudafricana se descubrió que los seres unicelulares no son los únicos habitantes de las profundidades de la Tierra, pues ha salido a la luz una nueva especie de nemátodos.

Nueva familia Arácnida

En las cuevas de Oregon, Estados Unidos, investigadores descubrieron miembros de una nueva familia de ocho patas: las Trogloraptor

Fotosíntesis Animal

Investigadores franceses publican que los áfidos o pulgones sintetizan ATP a partir de fotopigmentos, basados en carotenoides, bajo condiciones de estrés.

La Música de los Insectos

Los estudios que permiten conocer sobre los sonidos producidos por los insectos y las diferentes utilidades que tienen en su mundo.

Las EntomOlimpiadas

Una mirada desde el mundo de los bichos y sus grandes proezas a la actividad deportiva de los Juegos Olímpicos.

¿Mosquitos Mutantes contra el Dengue?

Desde hace algunos años, tenemos la capacidad de crear insectos mutantes que pueden ayudar a combatir una epidemia mortal, gracias al estudio de la genética y a la biotecnología.

Nace una "Súper Plaga"

Con experimentos biotecnológicos se han creado plantas alimenticias resistentes a las plagas de insectos. Sin embargo hay larvas de escarabajos 'inmunes' a dicha modificación.

De humano a insecto

La metamorfosis de los artrópodos es una de las características más llamativas de estos animales, muchos cambian completamente su forma para convertirse en adultos.

REPORTAJE: Zumbidos delatores

Inauguramos nuestra sección de reportajes con "Zumbidos delatores", escrito por la periodista Sarai J. Rangel, quien nos habla sobre la Entomofauna cadavérica.

El códice de los insectos

Insectos herbívoros dejan mensajes químicos en las plantas que son leídos por las futuras generaciones, evitando la competencia entre especies.

¡Shrilk al rescate!

Un nuevo material que, además de fuerte, flexible y ligero, es biodegradable, promete muchísimas aplicaciones a un bajo costo.

Bichos que brillan en la oscuridad

Aunque el 80% de las criaturas bioluminiscentes habitan en el mar, algunos insectos y gusanos también exhiben esta habilidad.

Venenos que pueden curar

Componentes del veneno del alacrán tienen prometedoras aplicaciones terapéuticas que podrían curar varias enfermedades.

Insectos Gigantes

¿Por qué ya no están entre nosotros? Nuevas hipótesis han surgido para explicar la extinción de insectos gigantes que vivieron hace 300 millones de años.

Galanes a toda prueba

Todo por una cita: insectos machos que planean las más románticas y curiosas estrategias para conquistar al sexo opuesto.

Virginidad de moscas las vuelve alcohólicas

Estudios han comprobado que las moscas recurren al alcohol cuando son rechazadas sexualmente ¿les parece conocido?

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lunes, 22 de octubre de 2012

La revolución de los insectos.


Una batalla campal se lleva a cabo por defender, lo que por evolución es suyo, un territorio fértil, abundante y suculento.

"El territorio"
Extenso y variado, ya que los podemos encontrar con o sin antenas, alas, patas y ojos (uno o varios pares); con esqueleto externo, el cual se renueva periódicamente; con ovarios o testículos y con un sistema nervioso. Sin embargo, a pesar de tal variedad, hay una propiedad que todos ellos comparten, y es que, son móviles, son un territorio andante. ¿De quiénes estamos hablando?
Nada más y nada menos que de los "insectos", el grupo de animales más diverso de la Tierra; su movilidad los hace susceptibles de ser invadidos, infectados, y atacados por pequeños microorganismos que, buscan hospedarse en un lugar que los proteja y los alimente sin complicaciones y con el menor de los esfuerzos. Una vez hospedados, éstos pueden ser transmitidos a la descendencia de su anfitrión, de tal manera que, también estarán infectados. ¿Vividores? ¿Mantenidos? ¿Gorrones? ¿Aprovechados? Tal vez lo sean, sin embargo, la cosa no queda ahí, para poder deshacerse de aquellos "parásitos", los insectos libran una guerra que no los favorece para "recuperar-se".
Imagen wikipedia.org

"El enemigo Fantasma"
Wolbachia, aunque el nombre no suena nada terrorífico, "ella" sí que lo es, y no es broma; es la peor pesadilla de los insectos, y en general, de los artrópodos; una bacteria endosimbionte, es decir, un parásito que habita en el interior de otro organismo (en este caso, de los insectos), "sirviéndose con la cuchara grande" ya que, "manipula" la conducta y fisiología de sus presas, en particular, la de los machos, provocando perturbaciones reproductivas, como reproducción asexual (partenogénesis), feminización y otro tipo de alteraciones como, trastornos del sistema nervioso y muerte.
Como un "fantasma", pues es un enemigo que el insecto no puede combatir "de frente", se da el lujo de hacer lo que le place para conseguir su objetivo, sin que el insecto "lo sepa".

El ataque de las Wolbachias
Como las Cruzadas (campañas militares impulsadas por el papado para controlar la Tierra Santa en el Siglo XI), Wolbachia, irrumpe en los insectos para conquistarlos, asentándose en ellos. En su expedición para conquistar el nuevo  "territorio", wolbachia despliega una serie de acciones que le permiten adaptarse y conseguir su objetivo, multiplicarse y conquistar al anfitrión para así preservar la especie en el futuro.
La estrategia más efectiva de Wolbachia, con la cual le da en la yugular a los insectos consiste en, acabar con los "machos".  Invade e infecta diferentes órganos, entre los que se encuentran los testículos y los ovarios. Un macho infectado, sólo puede tener descendencia con hembras infectadas, si los machos infectados copulan con una hembra sana su esperma no daría lugar a descendencia (incompatibilidad citoplasmática). Por el contrario, las hembras infectadas, las que transmiten la bacteria, pueden tener descendencia tanto con machos sanos como con infectados. ¿Por qué pasa esto? Wolbachia hace uso de un poderoso arsenal: secreta una toxina en los testículos que deforma el material genético de los espermatozoides y, en los óvulos secreta un antídoto que corrige la deformidad. Su lucha es tal, que en algunas poblaciones ha logrado que existan 99 hembras por cada macho, sin embargo, acabar con la vida de sus huéspedes haría que wolbachia fracasara, por lo que para compensar la falta de machos, también es capaz de inducir que las hembras infectadas tengan descendencia sin necesidad de copular (partenogénesis). Y por si esto fuera poco, para provocar aún daños mayores en la milicia de su contrincante, wolbachia, feminiza a los machos. En los insectos, la determinación sexual está dada por la producción de hormonas durante el desarrollo, wolbachia, es capaz de alterar esta producción y, transforma a los machos en hembras o en machos estériles.
Armadillidium vulgare - fotografía wikipedia.org

Conquista tras conquista...
Recientemente, en Septiembre, apareció en la revista PLoS Pathogens, una investigación en la que dan a conocer una consecuencia más de la invasión de Wolbachia.
En su huésped nativo, Cochinilla de la Humedad (Armadillidium vulgare), no es tan perjudicial (aún después de eliminar a todos los machos de la población). Sin embargo, al ser transmitida a una nueva especie (Porcellio d. dilatatus), causa una serie de complicaciones en el sistema nervioso, que frecuentemente conducen a la muerte. Las bacterias son más virulentas cuando se enfrentan a una nueva especie, por lo que los investigadores, examinaron la infección bacteriana y encontraron que, las cochinillas infectadas de ambas especies, contenían el mismo número de bacterias. Lo anterior llevó a la conclusión de que el daño a la nueva especie no se debe a que éstas no lograran responder a la infección, sino que en realidad es la forma en la que respondieron a ella.
Los insectos "nativos", han desarrollado maneras de contener la infección, o la toleran. Sin embargo, la especie "nueva", entra en pánico, porque las bacterias tienden a agruparse en los órganos sexuales y el sistema nervioso central.


Contra-ataque suicida
En su afán por extender su imperio, wolbachia, se alberga en las células de los insectos, sin embargo, la mejor manera que tiene éste para deshacerse de ella, es que, su sistema inmune destruye, rápida y eficientemente a las células infectadas. Pero, la respuesta, a pesar de ser la más apropiada para otro tipo de "ataques", en la invasión por wolbachia, no resulta, ya que, la respuesta inmune del insecto, desafortunadamente para él, destruye su propio cerebro, propiciando la aparición de diversos síntomas y la muerte.

Bandera blanca
Una contienda en la que sólo hay un ganador, Wolbachia. Y como en todo enfrentamiento, cuando las bajas son considerables y después de mucha sangre derramada y sin miras a una victoria, hay aceptación a la derrota, un convenio para que el ganador disponga de lo que quiera pero de manera "pacífica". Los insectos deben de "aprender a aceptar" a vivir con Wolbachia, en lugar de contra-atacar, ya que lo único que conseguirían es su propia muerte.

Para saber más.
Le Clec’h W, Braquart-Varnier C, Raimond M, Ferdy JB, Bouchon D, & Sicard M (2012). High virulence of wolbachia after host switching: when autophagy hurts. PLoS pathogens, 8 (8) PMID: 22876183

lunes, 13 de agosto de 2012

De humano a insecto.

Hace algunos días tuve una noche intranquila a causa de la irritación provocada por el sinnúmero de ronchas en la piel que tenia, e hice consciencia, tal vez, un poco exagerada, de lo propensa que soy a ser el festín de algunos insectos; bajo los efectos de la ansiedad y la desesperación, en un estado de Facebook irasciblemente, me quejé y solicité consejos caseros para apaciguar tales malestares. Esto, fue motivo de chascarrillos y preocupación por algunos amigos, entre ellos, una de éstos, me dijo – embriágate-, por lo que como imaginarán no hice pero, sí bromee al respecto diciendo que ya lo había intentado y no había logrado algo con eso. Durante este intercambio de comentarios con mis amigos, fantásticamente imaginé y comenté que tal vez, me estaba convirtiendo en un insecto, que el dolor provocado por las ronchas era señal de que probablemente me saldrían patas o alas, al instante, recordé una maravillosa historia:

Una mañana, tras un sueño intranquilo, Gregorio Samsa se despertó convertido en un monstruoso insecto. Estaba echado de espaldas sobre un duro caparazón y, al alzar la cabeza, vio su vientre convexo y oscuro, surcado por curvadas callosidades, sobre el que casi no se aguantaba la colcha, que estaba a punto de escurrirse hasta el suelo. Numerosas patas, penosamente delgadas en comparación con el grosor normal de sus piernas, se agitaban sin concierto.

- ¿Qué me ha ocurrido?... La Metamorfosis (Kafka, 1915).

Una historia que plasma la transformación de su personaje principal, Gregorio, en un insecto. La combinación de la realidad con la imaginación se representa magníficamente en esta historia, que aborda los cambios que sufre un “individuo” en una sociedad exigente, pero esto no es el meollo de este escrito, relució porque me transportó el imaginarme convertida en un “moscoaraña” y la pregunta de lo que es la metamorfosis, cómo se da en los insectos y si nosotros, los seres humanos, podríamos sufrir algo parecido a tal fenómeno.


Foto Gentileza Wikipedia

¿Qué es?

Charles Darwin en sus diarios durante el viaje en el Beagle, nos relata que mientras se encontraba en Chile, se enteró que tres años atrás las autoridades religiosas y gubernamentales de San Fernando, habían arrestado a un naturalista alemán, llamado Renous, por practicar actos heréticos, es decir, convertir a una oruga en una mariposa, ¿descabellado? En efecto, pero la transformación es tal que, asombraría a cualquiera; sin embargo, y sin estar a favor de, la ausencia de descripciones relacionadas a tan maravilloso fenómeno en aquél momento justifican la ignorancia de la mayoría. Si bien en la actualidad sabemos que ese cambio es natural en tan particular insecto, esto no hace a un lado lo asombroso y misterioso que es tal acontecimiento, comúnmente conocido como “Metamorfosis”, un proceso biológico que permite llevar a cabo un conjunto de transformaciones estructurales en la forma y tamaño junto con diversos cambios funcionales en algunos animales, por ejemplo, insectos como la mariposa y la mosca, anfibios como los renacuajos, moluscos como almejas y calamares, crustáceos como las langostas y los camarones, anémonas de mar, estrellas de mar, entre otros grupos.

En los insectos, la metamorfosis se despliega en varios estadios, dependiendo de su tipo, en metamorfosis completa u holometabolismo, el insecto sale del huevo en forma de larva, como la oruga de la mariposa, tras la cual a través de diversas mudas (cambios de esqueleto externo), llega a la fase pupal (una cubierta en forma de cápsula, que sirve para proteger al insecto mientras sigue desarrollándose) y, la fase final, adulto, con alas y genitales completamente formados. Ejemplos de este grupo, son las mariposas, escarabajos, moscas, polillas, abejas, etc. Y metamorfosis incompleta o hemimetabolismo, éstos salen del huevo en forma de ninfa (etapa inmadura), en la que el insecto posee morfología similar a la del adulto y crecen progresivamente a través de mudas hasta llegar a la última fase, la de adulto, en donde el insecto ya cuenta con alas maduras y genitales perfectamente formados, ejemplos de estos son, las cucarachas, saltamontes, libélulas, chinches, etc.

¿Quién la regula?

Las transformaciones visibles en la metamorfosis se dan por los diversos cambios de exoesqueleto que tiene el insecto a lo largo de su vida (mudas), este exoesqueleto es rígido, lo que le impide al insecto aumentar de tamaño continuamente, por lo que para crecer y alcanzar el estado adulto, requieren de esos cambios paulatinos. Ahora, mientras estás leyendo estas líneas, seguramente en todo el mundo diversos insectos están mudando de exoesqueleto, sí, cambios enormes y sorprendentes en pequeños organismos. Y la principal protagonista de tan maravilloso fenómeno es la ecdisona, hormona producida en las glándulas protorácicas del insecto (estructuras pares que se encuentran en la cabeza o en el protórax de la mayoría de estados inmaduros), los niveles de esta hormona varían a lo largo del ciclo. Pero no sólo la ecdisona tiene un gran papel en la metamorfosis, otra hormona igual de importante interactúa con la primera en el proceso, hablamos de, la hormona juvenil (neonetina), producida en los cuerpos alados (glándulas situadas atrás del cerebro), y que como su nombre lo indica se presenta en la fase juvenil, determinan el carácter de cada muda y de igual manera los niveles de esta hormona varían, en función del estadio.

El proceso se desencadena por la presión que ejercen los tejidos (desarrollados gracias a la hormona juvenil), sobre la pared del cuerpo cuando la capacidad máxima del exoesqueleto se alcanza, así, esta estimulación es recibida por el cerebro que libera ecdisona, para iniciar la muda. Interactuando una con la otra para llegar al final del proceso, el estado adulto, en el que ni la hormona juvenil ni la ecdisona se presenta.
Metamorfósis de una libélula
¿Cómo surge?

Existe un grupo de insectos, denominados ametábolos: éstos, no sufren metamorfosis, éstos tienen un desarrollo directo, en el que pasan por un estadio de proninfa justo antes de la eclosión, en el que ya se han desarrollado las estructuras necesarias para salir del huevo. En este caso, a medida que crece el insecto aumenta en tamaño pero no cambia de forma. Si bien, estos últimos no forman parte del grupo de insectos que sufren metamorfosis, son muy importantes, ya que, los restos fósiles nos permiten saber que los primitivos apterigotos (insectos sin alas, como el pececillo de plata) y los primeros insectos alados eran de ese grupo, aparecieron en el Paleozoico. Los primeros fósiles de insectos en el que se pueden considerar una metamorfosis completa (holometábolos) aparecen en estratos del Pérmico, hace unos 280 millones de años. Sin embargo, aún se siguen estudiando las líneas filogenéticas, ampliando el estudio de la metamorfosis en diversos insectos para definir más sobre el origen de este proceso.

¿Metamorfosis en humanos?

Pensando en mi fantasiosa idea de convertirme en “moscoaraña”, me pregunté si se habría abordado el tema, es decir, si los seres humanos podemos sufrir metamorfosis, esto, ya que el concepto es propenso a mal interpretarse o usarse indiferenciadamente en cambios biológicos inherentes al desarrollo humano.

Buscando, me encontré con un texto publicado en el 2010 en el libro Developmental Biology, el título de Do humans undergo metamorphosis? (¿Sufren metamorfosis los humanos?), una verdadera sorpresa, ansiosamente comencé a leer, y lo que el autor del libro, Gilbert Scott propone es que, la pubertad en humanos es una variación sobre el tema de la metamorfosis. Hace esto argumentando que, la pubertad es la transición entre el estado juvenil y la madurez, en el que comienzan los cambios asociados al crecimiento del adolescente, emanando las características sexuales secundarias, la fertilidad y profundos efectos psicológicos. Lo anterior, del resultado directo o indirecto de la maduración del eje hormonal para la estimulación de los órganos sexuales y de la secreción de los esteroides sexuales. Toda la cascada hormonal en la pubertad, y los cambios resultantes de ésta la equipara a las transformaciones en las fases del insecto resultantes de las variaciones hormonales en la metamorfosis.

Si bien, en los seres humanos y en los insectos hay cambios, consecuencia de los niveles hormonales y de la demanda ambiental, los primeros no vuelven a una cápsula para terminar de desarrollarse, como los holometábolos, y tampoco cambian de piel, propiamente, como los hemimetábolos. Me parece brillante la idea de homologar “el cambio” en ambas especies, sin embargo, hay que darle el lugar a cada cual, puesto que el desarrollo no sólo involucra cambios hormonales.

Al final, pude apaciguar mis malestares causados por las ronchas, mi doctor me recetó unas maravillosas pastillas para el dolor y la irritación, y la idea de ser un “moscoaraña” sólo vivirá en la cicatriz de cada roncha.


Para saber más.
Bellés Xavier. Origen y Evolución de los insectos (2009). Instituto de Biología Evolutiva (CSIC-UPF), Passeig Marítim 37, 08003 Barcelona.
Truman J & Riddiford L. The origins of insects metamorphosis (1999). Nature, 401:447-452.
Gilbert Scott. Developmental Biology. Do Humans undergo metamorphosis? 9na edición. Ediciones Sinauer Associates. 2010. 711 pp.
Gullan P & Cranston P. The insects. Evolution of metamorphosis: An outline of etimology. 4a edición. Ediciones Wiley-Blackwell. 2010. 559 pp.
http://ocwus.us.es/produccion-vegetal/sanidad vegetal/Sanidad_vegetal/Tema%203_HTML/page_09.htm/

lunes, 25 de junio de 2012

Las penas con alcohol son menos

La “mosca de la fruta” (Drosophila melanogaster) recibe este nombre debido a que se alimenta de frutas que están en proceso de fermentación. Este díptero, muy común en nuestros hogares, “ahoga sus penas” por la falta de sexo con alcohol, sí, cualquier parecido a la realidad es mera coincidencia. Por primera vez, investigadores de la Universidad de California encontraron cómo el comportamiento futuro de la mosca cambia para compensar la privación de la conducta sexual, asimismo propusieron un mecanismo de activación cerebral para el sistema de recompensa que explique dicho cambio.

A falta de sexo, unos buenos tragos.


Para averiguar las consecuencias que tendrían en la conducta de las moscas (machos) la privación de sexo, se evaluaron dos experiencias sexuales: a) Apareamiento, que consistía en experimentar sesiones de cortejo durante 6 horas con varias hembras “vírgenes” receptivas por cuatro días y, b) Rechazados-Aislados, machos que experimentaron sesiones de cortejo durante 1 hora con hembras apareadas (las cuales, un vez copuladas rechazan el apareamiento), tres veces al día por 4 días. Este tipo de intervención, condiciona a las moscas a suprimir la conducta de cortejo en un futuro. Posteriormente al tratamiento, se colocaron a las moscas en un contenedor con dos bebederos, uno contenía alimento líquido y el otro contenía alimento con 15% de alcohol, para que eligieran libremente una opción. Lo asombroso fue que los rechazados-aislados, experimentaron un mayor consumo de alimento con alcohol que los apareados.

Privación sexual, la clave para el alcohol.

Para evaluar si el aislamiento tiene un mayor efecto en el consumo de alcohol por la mosca macho que el comportamiento sexual, se estudió a machos vírgenes expuestos al rechazo sexual, pero no al asilamiento. Éstos mostraron una mayor preferencia por el etanol comparado con los apareados. Por lo tanto, la privación sexual en sí misma, más que otros factores, es la que más contribuye al aumentar la preferencia por el alcohol.

¿Por qué pasa?

En los mamíferos, uno de los reguladores de una variedad de experiencias como el estrés, la ingesta de alimentos, ansiedad y consumo de alcohol, es el Neuropéptido Y (NPY). Un neuromodulador es una sustancia que modula la síntesis y/o liberación de un neurotransmisor (mensajeros químicos liberados de una neurona a otra para “comunicarse”), presente abundantemente en muchas regiones del cerebro y actúa a través de un receptor (proteína, que se encuentra en la membrana de la neurona y reconoce a los neurotransmisores para provocar una respuesta, por ejemplo, beber alcohol.
Moléculas de la familia del NPY se han encontrado en diferentes organismos. El neuropéptido F (NPF), es el único miembro de esa familia, en el genoma de la Drosophila, presente también en el cerebro, su sistema de receptores NPFR, regula la sensibilidad al alcohol en la mosca de la fruta.
Para averiguar la asociación entre la conducta sexual y el consumo de alcohol se estudió al NPF. Se compararon los niveles de transcrito (cadena de ARNm NPF) en la cabeza de los machos rechazados-aislados y apareados. En los rechazados-aislados se observaron menores niveles de transcrito NPF comparado los apareados. Esta diferencia se da también para los niveles de proteína. En experimentos de pérdida de función de NPF, se mostró que aumenta la preferencia por alcohol de los machos apareados, que poseen la mayor cantidad de NPF, pero no en los machos vírgenes. Contrariamente, experimentos de sobre-expresión del receptor de NPF, produjeron la aversión hacia el alcohol de los machos vírgenes.


¿Un sistema de recompensa en la mosca de la fruta?

Los sistemas de recompensa, son centros en el cerebro, que obedecen a estímulos específicos y naturales. Regulados por neurotransmisores, permiten que el individuo desarrolle conductas aprendidas que responden a hechos placenteros o de desagrado.
Basados en los resultados de Ulrike Haberlein y su grupo, proponen que la actividad del sistema NPF y su receptor (R) pueden ser la representación neuronal del sistema de recompensa de la mosca de la fruta. Por los tanto, las experiencias que cambian la actividad NPF-NPFR, deberían promover comportamientos que restauren el sistema a su estado normal. En el modelo descrito, la privación sexual crea un déficit de NPF que incrementa la conducta de búsqueda de recompensa, tal como pasa al consumir alcohol. Inversamente, el apareamiento exitoso crea un exceso de NPF que reduce la búsqueda de recompensa.

El hallazgo, permitirá saber más sobre la activación de los mecanismos de recompensa en el cerebro, y cómo es que opera en un nivel neuronal en la conducta de alguien que es adicto.
El uso de la Drosophila melanogaster como modelo para investigar diversos fenómenos es muy popular, ya que, se conoce su código genético completo y es de fácil manipulación.
Así que cuando veas rondar tus alimentos por estas moscas, debes considerar que probablemente estén en busca de alcohol, para compensar su falta de sexo.



Para saber más.

Ophir G, et al., Sexual deprivation increses ethanol intake in drosophila. SCIENCE 2012; 335:1351-1355.

Wen T, et al., Drosophila neuropeptide F and its receptor, NPFR1, define a signaling pathway that acutely modulates alcohol sensitivity. PNAS 2005; 102:2141-2146.



http://cdigital.uv.mx/bitstream/123456789/5100/1/19917P107.pdf

lunes, 4 de junio de 2012

Abejas dominan conceptos abstractos

¿Quién no se ha asustado o ha salido corriendo al ver una abeja mientras está descansando o jugando en el pasto? Estos insectos a la mayoría de nosotros nos provocan miedo a pesar de su pequeño tamaño, ya que su picadura es dolorosa y produce enrojecimiento en la piel.

Las abejas tienen fama de animales sociables, de ser insectos polinizadores por excelencia y últimamente se agrega a su perfil el ser modelo de estudio para diferentes investigaciones.
En marzo del presente año, se publicó en la revista científica Proceedings of the Royal Society, una investigación a cargo de la doctora Aurore Avargues-Weber y sus colaboradores, en la que describen cómo estos insectos son capaces de generar y posteriormente manipular conceptos para acceder a una fuente de comida.

El concepto, es una idea que representa una clase de objetos o hechos y sirve para identificar las características de éstos. También son una herramienta que permite pensar de manera “abstracta”. Por ejemplo, al momento de decir “pásame lo que está encima de la mesa”, no sabemos lo que está encima de la mesa, pero tenemos la construcción y representación de ese otro concepto abstracto “encima de”, lo que permite dirigir una conducta, que es tomar el elemento requerido.

Para demostrar el hallazgo, Avargues-Weber y sus colaboradores, entrenaron a las abejas para conseguir el alimento dentro de un espacio cerrado. Al final del camino los insectos encontraban dos estímulos colocados en la pared, cada uno de ellos estaba compuesto por dos imágenes separadas, una encima de la otra o al lado de la otra. En medio de cada imagen colocaron una abertura que correspondía a la recompensa o al castigo. El premio consistía en agua azucarada, mientras que el castigo a agua con quinina (una sustancia de sabor amargo).

A partir de lo anterior, las abejas tenían que aprender cuál de los dos conceptos las recompensaba (encima de) y cuál las castigaba (debajo de). Después de treinta ensayos, las abejas reconocieron la relación que les proporcionaba el agua con azúcar.

Para corroborar que las abejas manejaban los conceptos de “encima de” o “debajo de”, se les presentaron imágenes nuevas. Por ejemplo, si en la fase de entrenamiento las imágenes eran círculos en blanco y negro, en esta nueva fase las imágenes serían cuadradas y a color. La única relación común con la fase de entrenamiento era la disposición de las imágenes al distribuirlas. Es decir, una arriba y otra abajo.
La elección de las abejas no fue afectada ni influida por el color, la forma o el tamaño de las imágenes sino por el aprendizaje que tuvieron sobre los conceptos espaciales del estímulo.

El alcance de la investigación abre la brecha para redirigir otros estudios en los campos de percepción, pensamiento y lenguaje, aprendizaje asociativo y memoria. Ya que anteriormente se pensaba que la manipulación de conceptos abstractos sólo se podía realizar en la corteza prefrontal y en este caso, las abejas a pesar de su diminuto cerebro y ausencia de corteza prefrontal, cuentan con esta capacidad.
Aún no se sabe de qué manera el cerebro de las abejas genera y manipula conceptos abstractos, sin embargo, es una de las incógnitas a investigar por la doctora Aurore Avargues-Weber y su grupo.

Así que en la siguiente ocasión en la que veamos a una abeja, antes de correr o tratar de espantarla hay que considerar que la abeja no nos quiere atacar, sino que con su pequeño cerebro está aprendiendo y reconociendo que nosotros somos un obstáculo nuevo en su vuelo hacia su objetivo.

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